Sociedad


Trastornos sexuales a través del tiempo


En la actualidad, las enfermedades sexuales han tomado un gran protagonismo en el escenario social. La comunidad ha experimentado a lo largo de la historia un suceso de cambios psicológicos que, en la mayoría de las veces, concluye en distintas manifestaciones sexuales. Los denominados trastornos sexuales, han sido temáticas muy importantes y destacadas a la hora de ser estudiadas por profesionales de este ámbito.
Un gran número de médicos especializados en sexología hacen énfasis en la importancia que un trastorno sexual puede causarle al individuo mismo, como así también a la sociedad. Afirman también, que no existe tal enfermedad psicológica sin la presencia de antecedentes que fueron claves en la infancia o formación de temperamentos de cada una de las personas. Los trastornos más reconocidos en estos días y, que en más de una ocasión son noticias verdaderamente impresionables, son la pedofilia y el exhibicionismo.
Estos dos trastornos, tienen una relación y una diferencia. La pedofilia es aquella en la que el individuo padece la sintomatología de presentar necesidades de crear la actividad sexual con niños menores de doce años. En cambio, el exhibicionismo, uno de los trastornos más comunes en las personas, hace hincapié en la necesidad de estar ligado a la exposición física de los miembros en ocasiones no oportunas al acto sexual.
Si se pudiera realizar un recorrido histórico acerca de las temáticas sexuales, es imposible negar que estos trastornos no existían antes. Eran como son en el presente, a diferencia de que muchos de los factores que hoy son estudiados, tiempos anteriores no podían ser analizados porque la ciencia no presentaba el avance que tiene en estos días. Se tiene en cuenta que, bajo las normas de otra sociedad completamente distinta, la existencia de un trastorno sexual podía ser visto de una forma demasiado más extraña y curiosa.
En la actualidad, después de varios años de estudio, numerosos profesionales han podido diferenciar los trastornos sexuales en dos importantes grupos. Parafilias y disfunciones sexuales. Con estas determinaciones, se hace mucho más simple el análisis de los profesionales cuando uno de los trastornos sexuales se hace presente en algún individuo. Años anteriores, se hacía complejo el mismo, ya que las personas que padecían estos traumas, tenían sintomatologías de un grupo y características del otro. La diferencia entre estos dos tipos, hace énfasis en la actividad sexual como determinación de la parafilia, y con respecto a la inhibición, la denominada disfunción.
Muchos de los sexólogos que tratan a las personas con distintos trastornos sexuales, han reconocido que desconocen aun las verdaderas causas de estas enfermedades. Si bien entran en juego distintos rasgos psicológicos, desconocen la existencia de un factor principal. Denominan a la psiquis humana como algo inexplicable y misteriosa. Reconocen además que los trastornos sexuales, han existido y van a existir a lo largo del tiempo y que un futuro podrían ser aún peor en las personas.

Por Maxi Ceberino
Las desviaciones sexuales se generan en la formación de la persona

Los trastornos sexuales afectan a gran numero de personas de ambos sexos que hasta hace muy poco tiempo no se tenían en cuenta estas alteraciones, menos si las afectadas eran mujeres. Pero los tiempos han ido evolucionando y las personas se preocupan cada vez más por su sexualidad.
Hay investigaciones científicas que relacionan los trastornos sexuales con la calidad de vida, la autoestima y las relaciones personales. El Instituto de Sexualidad humana de la Universidad Autónoma de Santo Domingo describe la presencia del trastorno por déficit de atención. En los últimos años se ha dado gran importancia al trastorno por esta deficiencia, como consecuencia de este interés son cada ves mas frecuentes los sondeos que se realizan sobre diferentes grupos de personas en diferentes edades.
Muchos médicos los clasifican en tres tipos. Trastornos de identidad sexual, es decir, conciencia de pertenecer a un sexo u otro ya sea mujer o varón. El segundo, son las desviaciones como la pedofilia, fetichismo y exhibicionismo. Finalmente, el tercero es denominado disfunciones, cuando alguna fase de la respuesta sexual humana se encuentra alterada impidiéndole al sujeto la llegada del placer.
Estos trastornos deben tratarse adecuadamente debido a las consecuencias que pueden traer a quienes lo padecen. Muchas veces, esto genera disgustos y frustraciones por parte de las personas afectándolos de manera psicológica.
Son alteraciones en los procesos propios del ciclo de la respuesta sexual, que afectan tanto al hombre como a la mujer. Sin embargo, esta definición se refiere mas bien a disfunciones sexuales que no son relevantes en el ámbito penal.
Los trastornos sexuales, denominados desviaciones, se han clasificado en benignas y patológicas. Son estas últimas las que importan al ordenamiento jurídico. Pero son escasas las desviaciones o perversiones sexuales castigadas en el Código Penal. Entre ellas son están la pedofilia, tanto en el delito contra el pudor y la libertad sexual, y el exhibicionismo en el delito de corrupción de menores.

Por Maria Peña

Entrevista


Eyaculación Precoz vs. Falta de Deseo

El Lic. Norberto Livtinoff fue profesor de las Universidades de Buenos Aires, Belgrano, Palermo y Museo Social. Ha viajado cinco veces a la India y ha asistido a cursos y Congresos en el mundo entero. Además, fue Vicepresidente del Congreso Jungiano de Buenos Aires y actualmente es Director de la Clínica de Terapias Neochamánicas. Recientemente terminó su primer libro, titulado “El ciberlibro”. Es egresado de la UBA en las carreras de Lic. en Psicología especializado en sexología y Licenciatura en Sociología

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¿Cómo define a los trastornos sexuales?

Son una imposibilidad de lograr la satisfacción sexual normal. Existen diferentes trastornos sexuales como eyaculación recargada, precoz, vaginismo, falta de deseo, impotencia, entre otros. Todos los síntomas apuntan a lo mismo, a que la satisfacción sexual normal no se puede concebir.

¿Qué tipos de trastornos sexuales existen y cuáles son sus características principales?

Los principales trastornos sexuales que predominan en los hombres es la eyaculación precoz. Los varones no saben retener el liquido seminal, eyaculan muy rápido y no les permite darle placer a la mujer con la que se encuentran. Es este caso no se discriminan los homosexuales tampoco.
En las mujeres el trastorno que predomina es la falta de deseo sexual, esto pudo generarse porque lo han reprimido o canalizado hacia otros lados o también se encuentra totalmente adormecido, por llamarlo de alguna manera, por ende no tienen ganas de tener relaciones sexuales. Después hay otros síntomas como a impotencia, que es la falta de erección, el vaginismo donde los músculos que rodean la entrada de la vagina se cierran de manera involuntaria lo que genera es que no se pueda lograr la penetración.

El exhibicionismo es considerado un trastorno sexual. ¿Cómo influye la televisión al incentivar este fenómeno?

La televisión posee una tendencia permisiva que alienta al exhibicionismo, teniendo en cuenta que, en general, posee ciertos límites que no deberían traspasar. Por motivos de rating, están pasando esas fronteras. Lo que genera esto es que los chicos que miran la televisión reciben un mensaje contradictorio. Por un lado, los padres y las escuelas cuidan este exhibicionismo pero por el otro, la televisión lo fomenta.

¿Cuál es la problemática sexual dominante que caracteriza a la sociedad argentina?

En los hombres es eyaculación precoz, mientras que en las mujeres es la falta de deseo sexual, relaciones más constantes y duraderas. Hay unas afecciones, como por ejemplo en el hombre, que es la impotencia que con la aparición del viagra, un tipo de medicación opresora, que logra evitar este tipo de afección pero, a su vez, genera una adicción en el paciente. Sin el viagra, no pueden tener más relaciones sexuales. Los “adictos al viagra” ignoran todo tipo de problemas que trae esta medicación como el sangrado en el pene, dolor de cabeza, dispersión en lo colores, como si fuera daltónico. Este síntoma es denominado perydoni.

Teniendo en cuenta la evolución en la libertad sexual junto a la nueva era del sexo que es el placer. ¿Los trastornos sexuales tienden a disminuir o a ser remplazados por otros nuevos?

Los trastornos sexuales tienden a manifestarse cada vez más, justamente porque en épocas anteriores no se planteaba estas cuestiones que buscan el placer. Se hablaba de sexo como una atención reproductora y como método de descarga fisiológica. En la actualidad, las personas demandan del sexo una cuota de placer donde aparecen de manera dramática más dificultades.


Por Natalia Garcia

Salud


El 70% de las disfunciones sexuales tiene origen en la violencia

Las agresiones físicas y psicológicas son el principal causante de la presencia de disfunciones sexuales dentro de la pareja. Así lo reveló una investigación llevada a cabo por la doctora chilena Elena Sepúlveda para un seminario sobre la sexualidad realizado en ese país.
El estudio realizado en America latina demostró que, dentro de las personas que sufren de disfunciones sexuales, el 70% tiene su origen en la violencia, el maltrato y la descalificación. Esto se debe a que cada vez son más los casos de falta de comunicación, lo que genera la violencia dentro de la pareja.
Cuando hablamos de disfunciones sexuales, nos referimos a los problemas en la respuesta sexual humana, ya sea en la excitación, el deseo y el orgasmo. Usualmente, impiden el desarrollo de una vida sexual plena afectando a la salud y autoestima de un individuo.
Son frecuentes en personas que tienen alguna dependencia con el alcohol, psicofármacos o cualquier tipo de drogas, ya que intervienen en el proceso habitual del orgasmo y la excitación. También, tienen causas psicológicas, como los bajones del nivel de autoestima, estados depresivos, estrés, ansiedad, una historia de abusos sexuales o mala relación con la pareja.
La investigación también reveló que las personas con disfunciones sexuales tardan entre 4 y 5 años en solicitar ayuda a un especialista, debido a la vergüenza que sienten de presentarlos.
Padecer de algunos de estos trastornos es algo muy común en la actualidad, por lo que se debe romper con los tabúes sociales respecto al tema y buscar el tratamiento adecuado para disfrutar de una vida sexual plena junto a su pareja.

Por Candela Harriaga



El viagra mejora el acto sexual

La disfunción eréctil es algo que puede afectar a cualquier hombre. Sea novio, esposo o amante. Esta enfermedad es más común de lo que se puede llegar a pensar. Más de la mitad de los hombres mayores de 40 años tienen dificultades para lograr y mantener una erección.
El viagra es un medicamento oral que puede ayudar a los hombres que sufren de esta enfermedad. Puede ayudar a lograr erecciones más firmes. Esto lo llevará a una experiencia sexual más satisfactoria con su pareja.
La pastilla tiene un perfil de seguridad establecido desde hace más de 10 años y es compatible con otras enfermedades como es el colesterol alto, la diabetes o la depresión.
En cuanto a la compañera, si su pareja tiene dificultades para lograr o mantener la erección, el sitio oficial del viagra recomienda hablar sobre el problema. Está comprobado que los hombres son más propensos a buscar tratamiento después de haber dialogado.
Sin embargo, debe tomarse en cuenta que esto es una enfermedad y debe ser tratada por un especialista. Conviene dejar de lado la vergüenza ya que para los médicos es un tema de conversación común.
En un estudio realizado por la faculta de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, el 85% de los hombres con disfunción eréctil que tomaron viagra lograron una erección lo suficientemente firme y rígida para la penetración. Siendo que el 95% de las mujeres, cuyos compañeros tomaron esta píldora, prefirieron que continúen usándola.


Por Victoria Camino

Cine

Oscura inocencia

Mysterious Skin, es un film norteamericano dirigido por Gregg Araki, basado en una novela escrita por Scott Heim, que trata sobre el abuso sexual infantil y sus trastornos psicológicos. La película narra la historia de un joven adolescente homosexual que se prostituye con los hombres de su pueblo, y paralelamente, la vida de otro joven que cree haber sido capturado por los alliens. Ambos mantienen un nexo que los involucra, una parte de su vida que los une, aunque uno de ellos lo desconoce.
Neil, el personaje principal, no ignora su pasado ni el origen de su apetito sexual, pero cada vez le aborrece más su necesidad de acudir al sexo como medio de expresión. En cambio Fred, es asexuado e introvertido, y vincula inconscientemente el episodio sexual con un supuesto secuestro de alliens, dedicando sus estudios e intereses a la investigación de situaciones paranormales relacionadas con seres de otros planetas.
Los trastornos psicológicos que puede traer aparejado un abuso sexual van desde síndromes de estrés postraumáticos a disociaciones totales de la realidad. En ésta película, se enfoca principalmente al síndrome de disociación que Brian desarrolla luego de ser abusado sexualmente por su entrenador de Béisbol a los 8 años, junto a Neil.
Según la Organización Mundial de la Salud se estima que, en el mundo, cerca de 150 millones de niñas y 73 millones de niños han padecido alguna forma de violencia sexual. Según la doctora Gloria Sacroisky, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital Tornú y miembro del comité científico del congreso: “Las marcas que deja el abuso sexual son cicatrices más enclavadas en la emoción y la mente, que en la fisonomía corporal: Se traducen en disfunciones sexuales en la adultez, y problemas de relación interpersonal. Sobre todo porque la mayoría de las veces permanecen ocultas por años. Hay que pensar que en más del 50% de los casos no existen signos visibles del maltrato”.
Aunque el abuso sexual infantil sea difícil de categorizar o descubrir, hay ciertas conductas que pueden estar relacionadas con episodios sexuales o trastornos psicológicos diversos. Sus consecuencias pueden producir masturbación compulsiva, problemas de insomnio y de conducta, incremento de fobias y miedos, intentos de suicidios, y amnesias parciales. Sin embargo, “no significa que por sí solos estos signos indiquen abuso, pero evaluados en conjunto pueden ayudar al diagnóstico y tratamiento del problema", dijo la pediatra Sacroisky.

Tráiler:



Por Paloma Errecaborde