Sociedad



El sexo en la nueva era tecnológica

Las nuevas tecnologías están abriendo un campo inmenso en lo que a material sexual se refiere. Las diferentes innovaciones atraen y, a su vez, se consumen como “pan caliente”. No cabe duda que es un gran negocio. En Internet se pueden encontrar diversas variantes que van desde objetos curiosos, lencería erótica y sexy, salas de chat, imágenes e incluso historias reales.

Si uno pasa toda una tarde navegando por la red se encuentra con bastantes novedades, que incluso se pueden recibir en un celular. Con la televisión sucede algo similar. Es posible encontrar programas especiales que tratan el tema y sus diferentes aspectos. Pero quienes ocupan las pantallas, son las publicidades de imágines eróticas y técnicas sexuales que se pueden descargar en el celular. Como también, secretos, fantasías e historias que apuntan a lo sexual.

Y como si fuera poco, ha aparecido un nuevo buscador para los fanáticos de las chicas guapas. Su nombre es GooGirl. No tiene ningún parentesco con Google, aunque hace honor a su nombre. Sus creadores, argentinos, otorgan el acceso de la manera más fácil a fotografías de los personajes mediáticos más conocidos.

Muy famosa se ha hecho la terapia en pareja on-line. Se obtienen los mismos resultados que en las terapias clásicas. Así lo demostraron las investigaciones realizadas por un equipo de psicólogos de la ciudad alemana, Goettingen. Aseguran que los médicos on line pueden ayudar al 95% de parejas, mientras que, de la manera clásica, sólo el 90% sale favorecido.

Otras de las cosas curiosas que ofrece Internet son los ciberdetectives, en busca de las ciberinfidelidades. Si bien estas relaciones no tienen contacto físico directo, no deja de ser un tipo de infidelidad. Estos contactos incluyen las mismas emociones, secretos y entusiasmo que una pareja convencional. Aunque no haya ningún tipo de sexo carnal, muchas veces este tipo de coqueteo termina destruyendo numerosa cantidad de parejas. En la red se pueden encontrar diversos consejos y trucos sobre como encontrar a su pareja en cosas raras.

Son infinitas las opciones que se pueden elegir, pero depende de uno utilizarla de la mejor manera para sacar un provecho satisfactorio.

Una excepción son las salas de chat. Si bien es un método muy accesible y cómodo para los usuarios, no está adecuadamente regulado el acceso a ellos. Esto permite que muchas veces sean menores quienes ingresan y se comunican con adultos, con distintos los deseos o engaños. Esta interacción puede perjudicar a los infantes, que no saben realmente a lo que se exponen o al riesgo que corren.


POR MARIANA FALABELLA Y MARIA DE LOS ANGELES PEÑA

Salud


Cibersexo ¿una adicción?

En las últimas décadas la comunicación se expandió de forma masiva por todo el mundo. Este crecimiento llevó a que las personas opten distintas maneras a la hora de relacionarse.

El sexo virtual es una forma de sexo sin penetración ni contacto físico alguno, donde dos o más personas se transmiten mensajes explícitamente sexuales, mediante alguna forma de equipo comunicacional.

El cibersexo es una forma de comunicación que, en los últimos años, se convirtió en una adición que afecta a la salud psíquica, ya que las personas experimentan un comportamiento inusual de obsesión con el sexo, sin contacto físico.

Consiste en entrar a una sala de chat y establecer conversaciones sexuales explicitas con alguien anónimo. Esto ha llevado a que las personas ocupen su tiempo completo en la práctica de esta actividad, aislándose y reemplazando sus vidas sociales.

Las personas más vulnerables a esta adicción son:

· Aquella gente que fue reprimida sexualmente y encuentran en este medio variedad de oportunidades sin contacto físico y sin involucrase emocionalmente.

· Recurren al cibersexo los que son inseguros y bajos en autoestima ya que el hecho de ser anónimos los libera.

· Personas que sufren de depresión

· Los que atraviesan por crisis de pareja

· Obsesionados con otros comportamientos sexuales enfermizos

Existen tratamientos para esta enfermedad que se centra en controlar el comportamiento y ayudar a la persona a llevar una vida sexual sana. El mismo incluye educación sexual, terapia psicológica o psiquiatrita individual, de pareja o familiar.

Lo primero que se tiene que hacer cuando uno presenta una adicción como estas es reconocer que la presenta. Y luego pedir ayudar a la familia, pareja o especialista en le área.

POR CANDELA HARRIAGA, ELIANA CORONELLO Y VICTORIA CAMINO

La entrevista


Tecnología y sexo: Más juntos que nunca


Desde hace décadas, los medios de comunicación han tenido una influencia directa en lo que acontece a las personas. El avance de las tecnologías ha contribuido a funcionar como complemento en lo que respecta a las prácticas sexuales y también a ser el camino hacia la eficacia en diversas situaciones sexuales.

Sin ir más lejos, una encuesta en Francia encontró que el 39% de los entrevistados ponía a la tecnología a la cabeza de la lista de cosas que les causaban placer, frente a un 36% que prefería las relaciones sexuales. Ahora bien, ¿Qué dicen los expertos frente a este interrogante?

“La sexualidad de las personas es muy abarcativa y se entiende por relaciones sexuales a aquello que se limita a la genitalidad, al encuentro de dos personas en lo íntimo. El cibersexo, en realidad, y todo lo que tenga que ver con páginas o temáticas de adultos, en lo que hace a los sitios Web, tienen o generan todo tipo de estímulos. Se piensa en el cibersexo y alude a un sitio pornográfico. Entonces, las relaciones a través de Internet, son relaciones frías, justamente porque lo que mediatiza tiene que ver con una tecnología netamente material. No tiene nada que ver con lo humano. El cibersexo, ni hablar. Uno tiene toda una relación autoerótica ante una pantalla. Sirve como un estímulo, como un video, como cualquier tipo de situación que impacta en los sentidos y genera una estimulación que permite el autoerotismo. Ahí no hay nada compartido. Aunque, en muchos casos, la cuestión del cibersexo genera la fantasía de estar con otro”, explicó el Licenciado Leonardo Pontoriero, psicólogo y director del Centro Médico Integral del Bienestar Psicofísico.

Durante los últimos años, la libertad sexual ha tomado mayor aceptación social y se ha esparcido gracias a los complementos tecnológicos. Las razones por las cuales las personas han decidido volcarse a éstos medios, se debe a un derrumbe del erotismo. “Una de las vías más rápida de sofocación de la angustia es el placer inmediato que es sexo, droga, y que ha producido un tipo distinto. Hoy mucha gente depende de los sitios virtuales y de muchas otras cosas para poder tener una alternativa sexual inmediata, sana, en el sentido de que no es contagiosa pero muy deficitaria en términos de sexualidad como uno lo piensa”, expuso Pontoriero.

Por Natalia García





Cine


Relaciones del nuevo milenio

Las nuevas tecnologías del siglo XXI, como internet y teléfonos celulares, han permitido establecer entre los jóvenes nuevas vías de comunicación, generando relaciones virtuales de distinto interés. Fenómenos como el sexo cibernético y telefónico, son dos prácticas que han evolucionado a nivel mundial durante los últimos años, siendo hoy uno de los temas más analizados por la sociología.

El sexo cibernético es comúnmente entendido como “un encuentro sexual virtual en que dos o más personas conectadas a través de una red informática se mandan mensajes sexualmente explícitos que describen una experiencia sexual”. Y el sexo telefónico es básicamente lo mismo: “conversaciones eróticas entre dos o más personas a través del teléfono”, así define estos términos el diccionario virtual Diclib. Ambas comparten los mismos intereses y muchas veces se correlacionan. En ciertas ocasiones, cuando los participantes tienen la necesidad de crear un vínculo más íntimo con la otra persona, se intercambian los números telefónicos, interaccionando de esta forma, entre las dos prácticas sexuales.

Poseen la característica de evitar el contacto físico con el otro participante, dando de esta forma un carácter impersonal a la conversación. No por ser personajes anónimos, sino por el contacto virtual que establecen. En cuanto al anonimato, depende de cada interesado, ya que se pueden incluir cámaras web, micrófonos y hasta ser un medio para pactar encuentros “reales” entre los que interaccionan.

Si el lector está interesado en conocer más sobre los efectos y vínculos que generan estas practicas sexuales, pueden ver una película de cine independiente “Breaking the Cycle”, que narra la historia de dos jóvenes homosexuales que utilizan internet para tener encuentros sexuales con otros hombres.


Jason y Chad, los dos personajes principales del film, son compañeros de cuarto en la ciudad de Nueva York. Jason sueña con encontrar al amor de su vida por internet. Chad, esta enamorado de él pero oculta sus sentimientos para preservar la gran amistad que tienen.

Mientras que Chad busca encuentros sexuales, conoce el cibersexo y el sexo telefónico, y mantiene prácticas esporádicas con otros chicos homosexuales de su misma ciudad, bajo el apodo de “Hookup Boy”. Por su parte, Chad, se lamenta por no poder decirle la verdad.

Ambos siguen sin conocer sus sentimientos, hasta que un día Chad decide entrar en la red cibernética para olvidarse de Jason, y encuentra un hombre llamado “Hookup Boy” que le cambiará la vida.


Paloma Zulema Errecaborde




Arte

Consoladores y preservativos que son una obra de arte


“La leyenda dice que cada nueva tecnología es usada primero para algo relacionado con el sexo o la pornografía. Esa parece ser la forma de actuar de la humanidad”. Tim Berners, investigador de computación y creador de la Word Wide web.

En el mundo existen aproximadamente unas 155 millones de páginas web. Este número hace referencia, además, que hay un promedio de una página cada 42 habitantes. El número fue sumado en enero del 2009, por Netcraft. Si esto sorprende, es interesante observar que en google poniendo la palabra sexo aparecen aproximadamente 95 millones de resultados. Si hay tantas cantidades de sitios web relacionados al sexo, es porque las personas consumen lo referido al tema. Se puede encontrar desde portales que venden productos sexuales hasta personas que ofrecen sus servicios.

Los psicólogos afirman que las nuevas innovaciones tecnológicas pueden ser muy útiles, como es el caso de las cremas, los lubricantes, entre otros. Sin embargo, algunos casos pueden resultar muy positivos y otros no tanto.

Se han realizado grandes avances en cuanto a aparatos y utensilios que permiten a las personas de gozar este placer sexual de manera bastante novedosa, desde vibradores hasta muñecas.

En cuanto al arte sexual, los avances tecnológicos han favorecido a la creatividad. Se puede decir que los diseñadores están constantemente realizando nuevas cosas. Sorprenden las novedades como un celular en forma de pene, lo mismo los chupetines, los labiales, o vibradores que funcionan según el ambiente.

Para los hombres hay preservativos de látex. Se rocían sobre los genitales masculinos. Los alemanes han desarrollado y viene en estado líquido. Para ellas, una de las últimas novedades son vibradores a distancia, que funcionan a través de mensajes de texto, sms. Una vez recibido el mensaje, el móvil establece una conexión con el vibrador por medio de la tecnología bluetooth, cursándole las órdenes oportunas para su funcionamiento. El dispositivo tiene un tamaño de 9 cm. y un grosor de 3,3 de diámetro. Lo creativo del invento, es lo divertido que puede ser ir a trabajar con el dispositivo alojado en su lugar y, por su parte, a los hombres los incita a mandar mensajes para satisfacer a distancia a sus parejas, en cualquier momento y a cualquier hora.

Las fantasías sexuales siempre existieron. Las nuevas tecnologías permiten acercar a las personas a sus más profundos deseos y convertirlos en realidad.

Por Jimena Troiano

Música

La música: Un instrumento sexual.

A comienzos de la década del ‘90 surgen diferentes estilos de música que van de la mano con las innovaciones de la tecnología y que, con el paso de los años, se fueron insertando en la sociedad, marcando un estilo y una forma de pasarla bien.

En América Latina, precisamente en Panamá, se fusionó la música Rap con el ritmo Reggae, dando origen a lo que actualmente se conoce como Reggaeton. Este estilo musical se volvió muy popular entre los jóvenes. Es fácil de bailar y provoca movimientos sensuales y provocativos, con los cuerpos muy pegados.

Las letras se caracterizan por sus rimas y sus ritmos pegadizos, propios del Rap. En un comienzo, los temas eran de denuncia social. Sin embargo, a través de los años, las letras se hicieron más festivas y aluden al sexo. En algunas ocasiones éstas se manejan de forma discreta y en otras son sexualmente explicitas. También, el reggaeton marcó una tendencia en cuanto al estilo de vida, forma de vestir, bailar y hasta el lenguaje utilizado en las letras.

En el género del reggaeton existen palabras que lo caracterizan en cada una de sus letras:

-Perreo: nombre que se le da al baile del Reggaeton. El hombre roza a una mujer de espalda de forma sensual. Es un nombre dado, debido a la semejanza del animal perro realizando el acto sexual. Hay canciones que se dedican al perreo como sensualidad de bailar reggaeton y no al malianteo, más relacionado a las mujeres.
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Malianteo: nombre que se le da a las canciones que se dedican a reflejar el ambiente que vive un maleante, ya sea contra los otros cantantes o con sus vivencias. Genera competencia, tanto de cantantes como de DJs.
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Sandungueo: ritmo, estilo de la música pum-pum.
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Tiradera: guerra musical.
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No tener guasa: no atreverse.
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Suelta como gavete: que entra en todas, que hace lo que sea.
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Guasa: un ridículo.

Este género musical saltó a la fama en Latinoamérica con la banda “Héctor y Tito”, que fueron los primeros en mostrar el nuevo estilo. El tema más conocido fue “baila Morena”. Otros referentes en la actualidad son, Don Omar, Daddy Yankee, Wisin & Yandel , Calle13, entre otros.

POR ALEJANDRO SCARFONE.

La historia de la Semana

“EL SEXINATOR”

Las sábanas estaban empapadas. La cama toda desarreglada parecía como si millones de artistas hubieran creado una obra de arte. La leve brisa que entraba por la ventana, elevaba la cortina blanca con un ritmo bastante tranquilo. Camisa, pantalón, corpiño, calzoncillos, decoraban la oscura alfombra de la habitación.

El amante y ella siguieron ahí. Sobre aquella cama en la que hasta olvidaron el motivo por el que estaban en ella. Con copas vacías en la mano, se besaron como si nunca antes. No faltaban colores, las caricias sobraron esa noche. El sudor fue cada vez más protagonista, hasta que los ruidos de la cerradura interrumpieron sus deseos.

Lo que hasta ese momento había sido mágico, se convirtió en desesperación y pánico. Ella corrió por dentro de la habitación, con la idea de pensar en donde podía ocultar a su amante. Era inútil, no había espacios. Los minutos se hacían segundos, todo estaba desordenado. La casa, no era casa, sino un apartamento en el piso veinticuatro. El amante, abatido, la miró a los ojos a su amada y le dijo que le siga la corriente. Y así fue.

Entró el marido a la habitación, feliz de que iba a volver a ver a su esposa. Apoyó la valija en el piso, al lado de un corpiño. Cuando levantó la cabeza vio al amante, de pie y firme, como si fuera un robot. Cuestionó a la mujer, le pidió explicaciones. Con lágrimas en los ojos y de color azul en la cara, le dijo que ese hombre no era un hombre sino un robot sexual. El marido se acercó, lo observó, admiró y tocó con gran asombro. La mujer sudaba, como si hubiera corrido dos maratones seguidas. En un momento, salió de la habitación con la excusa de que se iba a cocinar.

Solos en la habitación, se quedaron el hombre con el supuesto robot, que muy bien mantenía su papel. Comenzó a tocarlo, y pensó que si tanto había complacido a su mujer, podía complacerlo a él también. Sobre la cama, lo puso de todas posiciones, y en el momento en que iba a romper el hielo, se escuchó la voz de “error, error, seno incorrecto”, con una voz metálica. El marido, insultó al robot y lo trató de inútil, lo levantó como pudo y lo tiró por la ventana.

El olor a comida, llegaba a la habitación, y en el momento en que la mujer entró a la pieza para llamar a su pareja, sorprendida le preguntó donde estaba el robot. El hombre, le contestó firmemente que lo había arrojado por la ventana porque no andaba del todo bien. La mujer se quedó muda, se acercó al hombre como si fuera a decirle algo y, cuando lo tuvo frente a frente, le dijo: “Está bien, ¿para que quiero un robot? Si ahora te tengo en casa conmigo”.

Comieron. La noche fue demasiado larga para ellos. Aunque el hombre nunca se convenció de que el robot que había tirado desde el piso veinticuatro usara esa ropa humana que estaba sobre el piso del dormitorio.


Por Maximiliano Ceberino y Sebastián Martínez