Sociedad


LOS PREJUICIOS DE CADA DIA


Los mitos y el miedo irrumpen en nuestra sociedad. El tener tantos escrúpulos con respecto al sexo no es patrimonio exclusivo de los argentinos. Las dudas surgen desde lo más llano hasta las complejidades y las fobias en todo el mundo.


La mayoría de las parejas tienen como asignatura pendiente la comunicación sexual para expresar sus propias necesidades. Muchas veces, los prejuicios hacen que esto no se pueda producir.
Según las estadísticas de la Asociación de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires de 2004, el 21% de las consultas en pareja fueron por problemas sexuales. La asociación explica que los motivos fueron impotencia, eyaculación precoz, frigidez y anorgasmia. En general, las consultas sexuales fueron 127 el año pasado en la provincia.
Otro tema de debate son los prejuicios en torno a la homosexualidad. Son cada vez más los gays y lesbianas que quieren formalizar la adopción legal de niños menores de edad fomentando la igualdad para todos.
Países como España, Holanda han atendido a esta demanda y tomado conciencia de la sistemática discriminación que se sufre. Desde mediados de los 90, se ha comenzado a legislar contra la no discriminación por orientación sexual y favorecer a generar leyes que posibiliten sociedades mas justas e igualitarias.
Agrupaciones como móvilh, afroditachile, opusgay, trabajan por salir de esta situación de marginación, transformándose en activos actores sociales en la construcción de espacios de igualdad y reivindicación de las minorías.
Sin embargo, para la sociedad este debate está dividido. Hay quiénes les gusta y a muchos otros que les desagrada. Pero el tiempo lo dirá, y se sabrá si el prejuicio seguirá rondando las calles de la sexualidad.


Por Maria Peña y Mariana Falabella

La entrevista















“Los argentinos son muy resultadistas”


El licenciado Ezequiel López Peralta se desempeña como Psicólogo y Sexólogo en el ámbito clínico (atención de pacientes con problemáticas sexuales) hace once años. Trabaja activamente en los medios masivos de comunicación. Se desempeña como columnista estable en numerosos programas por radio, televisión y medios gráficos que trabajar la temática, en toda América Latina. También, brinda entrevistas en programas especializados y de interés general de diferentes partes del mundo hispanoparlantes, con un promedio de 300 apariciones por año. Dicta cursos y talleres de seducción, erotismo y sexología clínica para profesionales y público general en la República Argentina, Brasil, España, Ecuador, Chile, Venezuela, México y otros países latinoamericanos.

¿Cuáles son los prejuicios que caracterizan a la sociedad argentina y por qué?

En Argentina, a diferencia de otros países latinoamericanos, hay un prejuicio que tiene que ver con qué uno, en materia de sexo, tiene que saber hacer todo. Es un prejuicio masculino ya que generan los propios hombres y es sustentado por las mujeres, también.
Por otro lado, está la idea de que el sexo tiene que ver con el rendimiento. Los argentinos son muy resultadistas es ese sentido y se piensa que en el sexo, lo que verdaderamente importa, es que haya una buena erección, un coito prolongado, un control de la eyaculación duradero y que la mujer quede totalmente agotada. El varón carga sobre su repuesta sexual, una cuestión sobre la de tener que rendir. El hombre rendidor es uno de los prejuicios más fuertes en general y, en la Argentina, especialmente.

¿Cuáles son los prejuicios sexuales que instaló o derribó la Televisión desde 1983 hasta la actualidad?

De alguna manera, los programas de interés general y, no tanto los especializados, debaten sobre sexo desde una perspectiva que alienta la cuestión del rendimiento, del tamaño del pene, de que la mujer sea atractiva. En ellos, descalifican las personas que toman un medicamento por un problema sexual.


¿Cuáles son los prejuicios sexuales que la TV quiere inculcar con respecto a la relación hombre-mujer y viceversa?

Tanto la relación de hombre y mujer y viceversa, surge la idea de que el varón tiene que ser muy activo en lo sexual. Nunca tiene que negarse y siempre tiene que poder y nunca fallar. De alguna manera, tiene que ser el encargado de que la mujer goce como si el varón fuera el máximo artífice de que ella la pase muy bien o el máximo culpable de que no la pase excelente. Este debate está muy cuestionado e inducido por los medios masivos de comunicación. Por otro lado, la mujer de alguna manera se la incentiva mucho, no tanto por el sexo ,sino como icono de seducción.

Teniendo en cuenta el avance que ha tenido la libertad sexual, ¿por qué sigue habiendo prejuicios? ¿Hubo una mejora o se esparció más?

Los prejuicios cambiaron. Las malas interpretaciones de antes, estaban relacionadas con lo represivo, la inhibición de la conducta sexual. En la actualidad, se canjeó por otros prejuicios que tienen que ver con todo lo contrario, en hacerlo bien y no fallar. Con una inducción a una acción perfecta, sin errores. Es también, un prejuicio y condiciona la actividad en la cama, la vida sexual de las personas. Con lo cual, también, es negativo.
Se pasó de la era de la represión, a la era del rendimiento y vendrá la era del placer, alguna vez. Aunque falte para eso, hay algunas incursiones en el occidente como el sexo tántrico, donde se vive el sexo de un modo distinto. Con menos prejuicios, desde otra filosofía. Un lugar mas de placer, entre el tanto, para el hombre, como para la mujer.

¿Cuáles son los prejuicios que pueden desaparecer o inculcarse a futuro?

Definitivamente, se van a ir retirando los que tienen relación con la represión. Por otro lado, van a ir desapareciendo en forma pasiva los que tienen que ver con el rendimiento o los resultadistas. Se está apuntando a una sexualidad bastante mecanizada, por el hecho de que hay pastillas para todo y está por salir el medicamento para la eyaculación precoz que ya fue aprobado en Europa y va a llegar a nuestro país en breve. También, hay una pastilla para cada fase sexual y eso lo hace al sexo bastante mecanizado y medicalizado.

Por Natalia Garcia

Salud

El sexo es generador de buena salud

La ciencia ha comprobado que tener sexo de forma regular tiene una serie de efectos positivos en la salud de las personas. Sin embargo, la mayoría de las mujeres siguen manejándose por códigos de la conducta masculina.

La autocensura de la propia mujer está siempre presente en el disfrute sexual. Así lo determinó un estudio llevado a cabo en Inglaterra, cuyas conclusiones pueden ser leídas en el libro “The Male in the Head”.
Además, se agrega que aún en las nuevas generaciones, las jóvenes no se dejan llevar por sus impulsos sexuales y sigue rotulando a las mujeres de fáciles o serias.
El prejuicio está presente. Muchas mujeres ven el acto sexual como algo que empieza y termina en el hombre. Él es el protagonista y ella el mero escenario del acto en cuestión.
La ginecóloga Cristina Sotto afirma que el sexo es fuente de salud y juventud. En una relación intensa, se puede llagar a quemar 150 calorías, es decir, lo mismo que trotar por un lapso de 20 minutos. Se puede decir que es uno de los deportes más completos. Tonifica y fortalece los músculos del cuerpo.
Otro punto a favor, consiste en que es un tranquilizante, alivia los dolores de cabeza, disminuye las imperfecciones de la piel debido a la transpiración y mejora la irrigación sanguínea.
La ciencia asegura que besarse es saludable porque pone en acción a 30 músculos faciales y disminuye el acido que provoca las caries. De esta forma, se evita la formación de la placa dental.
En un estudio global de actitudes y conductas sexuales realizadas por el sexólogo Pfizer, se ha establecido un vínculo entre la felicidad y el hecho de tener relaciones físicas placenteras con su pareja.


Por Victoria Camino

Salud








La eyaculación precoz es un perjuicio fácil de solucionar


Cada vez son más las parejas que acuden a un sexólogo a la hora de despejar sus dudas sobre el prejuicio de la eyaculación precoz. Este dato lo reveló un estudio realizado por el diario Infobae.com.
La eyaculación precoz es una falta de control sobre el reflejo eyaculatorio y lleva a sufrir un trastorno en la fase del orgasmo durante una relación sexual. La gran mayoría de los hombres la experimenta en algún punto de su vida ya que es el problema sexual más común entre ellos.
Tiene causas psicológicas como depresión, estrés relacionado con asuntos económicos, falta de confianza a la hora del sexo, una historia clínica de represión sexual o autoestima bajo.
También es motivada por mensajes antisexuales en la infancia, falta de información sexual, presión por parte de la pareja, ambiente familiar problemático y dificultad en controlar los estímulos.
Esto lleva al hombre a una intensa angustia que se presenta antes y después de tener relaciones sexuales. Puede producir que se evite o postergue el encuentro entre parejas, como forma de escapar a la frustración y humillación que genera.
Es aquí donde entra en juego el perjuicio, vergüenza y temor al ridículo que lleva al hombre a no tratarse, ya que la eyaculación precoz tiene solución médica y psicológica.
Los tratamientos para los casos más leves se enfocan en entrenar al paciente para que mejore su condición mental antes del sexo y el control del estimulo erótico. Para los casos clínicos hay fármacos que retardan o eliminan la disfunción sexual y por otro lado también existe la cirugía, aunque son contados los casos que recurren a ella.


Por Candela Harriaga

Salud

Obesidad: Dificultades a la hora de tener sexo

La gente obesa se ve desvalorizada o inhibida a la hora de tener sexo ya que no se sienten cómodos con sus cuerpos. Esto le impide disfrutar de la sexualidad y, a su vez, genera prejuicios en los demás.
Los desajustes que se presentan en la gente con sobrepeso, como colesterol alto, triglicéridos altos, diabetes, entre otros; llevan a una impotencia sexual. La imagen física, los complejos o inseguridades hacen que la persona pierda el deseo sexual.
La obesidad también afecta de manera importante la autoestima de las personas. Evitan los encuentros sexuales eróticos porque están a disgusto con su cuerpo. Además, sufren el rechazo y el prejuicio de su pareja. Todas estas cuestiones hacen que la persona se sienta cada vez mas rechazada y hasta genere una ruptura en la pareja.
El exceso de grasa hace que la producción de hormonas, responsables de despertar el deseo sexual, disminuya se pierda la excitación. “La testosterona es la responsable del desempeño sexual tanto masculino como femenino”, dijo el doctor en medicina general Luis Battione.
En el caso de la mujer obesa, se generan problemas e irregularidad en la menstruación. Esto ocasiona que no pueda ovular normalmente. Además, tiene problemas para el embarazo, ya que la obesidad trae consigo inconvenientes como exceso de grasa en los ovarios.
En el hombre, se generan problemas en la función de los testículos. No se producen los suficientes espermatozoides. También genera dificultades en la erección.
La grasa entorpece la circulación sanguínea y produce problemas hormonales como la baja producción de testosterona, responsable de encender la chispa sexual en hombres y mujeres.
Además de todas esas cuestiones, la gente obesa suele sentirse estresada y sin ganas de tener sexo.
“Un cuerpo obeso, suele tener sus vasos sanguíneos bloqueados por el colesterol, lo que dificulta la irrigación hacia el pene y hacia el clítoris. Los hombres que sufren repetidos episodios de impotencia o las mujeres que no reciben estímulo en su zona pélvica, terminan rechazando la idea de una relación sexual y sufriendo de una apatía absoluta, que se convierte en un círculo vicioso”, expuso Battione.
La discriminación, las enfermedades que trae la obesidad, la poca facilidad para realizar el acto sexual hace que se generen prejuicios a la hora de pensar en la actividad sexual en una persona con sobrepeso.

Por Eliana Coronello

Cine

Diario de una Prostituta

En esta ocasión se presenta una de las series más polémicas de Inglaterra, que fue transmitida en Argentina el año pasado por el canal Vh1. La serie “Diario de una Prostituta”, muestra la doble vida de una joven veinteañera que finge trabajar de oficinista, mientras se prostituye. La historia está basada en hechos reales y fue dirigida por Yann Demange y Sue Tully.

Hanna, es una joven que vive en los suburbios de Londres, que decide trabajar como prostituta antes de aceptar otro oficio acorde a su edad y experiencia. El estilo de vida que anhela tener sólo lo puede conseguir a través del sexo, y sus clientes adinerados. Pero tiene que mediar entre una agencia ilegal que los consigue y una jefa que le quita el 40%.prejuiciadas por sus seres qu

En la serie se entremezclan historias sexuales y fantasías eróticas de todo tipo, ya sean de sadomasoquismo, tríos bisexuales u otros alternativos. Los clientes, hacen una preselección de la mujer con la cual van a encontrarse y acuerdan de antemano como desean pasar la noche, según sus gustos. Si ella es la adecuada, se comunican con su representante para que se encarguen de tener todo perfecto cuando llegue la hora.

La actriz, cambia su nombre a Belle para no ser identificada en su trabajo como prostituta, e intenta pixelar sus fotos al máximo para que sus familiares no sepan a que se dedica realmente. Tanto sus padres como amigos, creen que trabaja en una oficina en diferentes turnos, ya sea a la mañana o noche, y gana un salario común. Desconocen la vida que lleva, como su identidad bajo el seudónimo de Belle. Según Hanna, sus seres queridos no serian capaces de entender su profesión, por eso lo oculta, y no puede cambiarlo hasta no conseguir la mayor cantidad de dinero posible.

Esta historia, que además es verídica, refleja la bipolaridad de mujeres que, como Hanna, deben buscar un trabajo distinto para conseguir lo que quieren. Mientras viven en la mentira y el misterio por miedo a ser juzgadas. Su estilo de vida, que corrompe las normas morales de una sociedad, las conduce a vivir en una ilegalidad y corrupción peligrosas para su seguridad. Su vida es puesta en juego muchas veces.




Por : Paloma Errecaborde

La historia de la Semana


El feo más bello

Eran tiempos difíciles, eran otros tiempos mejor dicho…y así terminó la carta que tanto le costó escribir. No tenía ropa que le quedara bien, ni que lo haga sentir cómodo. Su peinado era como si millones de guerras mundiales hubieran pasado sobre su cabeza. Y su cuerpo, era en más de una ocasión el hazmerreír del pueblo.
Caminaba la recorrida cuadra de su casa a la escuela, y alcanzaban esos metros, para las bromas. Lo molestaban los vecinos, y hasta el dueño de la cantina del lugar que siempre tenia el chiste justo para enfadarlo. Con la cabeza a gachas, miraba sus zapatos, y llegaba a su casa con una tristeza enorme. Pasaba horas frente al espejo, para tratar de descubrir algún secreto de su belleza, fue inútil.
Fue creciendo, y comenzaron aparecer otros problemas que lo marcaron para toda su vida. Su cara era chistosa y las mujeres hablaban mucho de el. En la edad en la que un hombre ya tiene millones de historias sobre sexo, el aun, no había besado a ninguna dama. Cada vez que se quería acercar a una mujer, algo ocurría para que la misma escapara.
Pasó el tiempo y el pueblo fue cambiando. El cantinero que de feo siempre lo había tratado ya no estaba. Muchos de los árboles, habían sido podados. Todos los días, la gente se casaba en la iglesia que antes se caía a pedazos. Era el tiempo de irse, a ver donde la belleza superficial no tenía importancia. Donde nadie, lo clasificara por como es sino por quien es.
Dejó una carta en el buzón violeta que estaba en la entrada de la pensión. Pasaron días hasta que alguien que le interesara leerla la recoja. No tenía un para quien, solo tenía un porque se iba de ese lugar, donde lo que solo veía, era el trato de feo. Se lo vio irse con una maleta, dejando algo atrás. Saltó el charco de agua que un caño roto generaba y con los pantalones mojados y arrastrados, se fue alejando del lugar.
Pasaron años, y nadie supo de el. Los vecinos se preguntaron si algo peligroso le habría ocurrido. Como no darse cuenta, de que el joven más feo del pueblo en años había desaparecido. Carlota, la almacenera del lugar apareció hecha un grito cuando en la televisión, había visto al chico. Estaba más crecido, más fuerte, pero físicamente más raro. Se había mudado a un pueblo al que ayudó mucho, sus saberes habían generado el inicio de una solidaridad que quedó en la historia. No era un territorio mas lindo del que el había vivido antes, pero por lo menos caminaba con la frente en alto por el lugar.
Donde él había vivido, se caía a pedazos bajo una forma de gobierno bastante fea, mas que el joven. Todos los lugares que eran flores, ya no estaban. Una tarde, con la misma maleta, el joven apareció. Los vecinos, se pusieron felices y lo abrazaron cuando antes no querían ni acercarse. No le faltaron las noches acompañados de una bella dama que siempre tenían una historia que contar. Cuando el sol salió al día siguiente de su llegada, decidió salir a caminar por la fresca mañana. Pasó por el buzón violeta donde el había vivido y lo investigó. Estaba la carta, el blanco del sobre se había convertido en un color amarillento antiguo. Lo abrió y ojeó la carta, con risas, dirigió su vista hasta el final de las palabras. Eran tiempos difíciles, otros tiempos mejor dicho… la hizo un bollo con su mano y la arrojó al famoso charco de agua del caño que nunca se arregló.


De Maxi Ceberino y Sebastian Martinez