La voz de una generación
Mi nombre es Harvey Milk es una película norteamericana basada en una historia real sobre un caso de discriminación hacia un activista político gay por su condición sexual. La historia relata la experiencia de vida de Harvey Milk en el proceso de lucha por ejercer un cargo político en San Francisco, Estados Unidos, siendo el primer hombre homosexual del país en un cargo electo.
La trama se entrelaza con la historia verídica del personaje y su participación en la lucha de los derechos civiles contra la discriminación social hacia personas de distinta orientación sexual, siendo reconocido como un símbolo de amparo para la comunidad gay. Su inserción en la vida política de la ciudad de San Francisco comenzó en 1973, cuando se presentó para las elecciones municipales por el cargo de concejal, sin embargo, al hacer pública su condición sexual varios funcionarios vecinos conservadores y organizaciones sociales católicas y de otra índole, intentaron destruir su imagen pública ante el prejuicio de ser homosexual. Aunque, en 1977, tras dos derrotas electorales, logró ganar la candidatura, siendo el primer político gay de los Estados Unidos.
En su lucha por los derechos civiles, consigue aprobar, en 1978, una ordenanza contra la discriminación laboral hacia personas de distinta orientación sexual, como también frenar una iniciativa del senador John Briggs de privar a gays y lesbianas de enseñar en escuelas publicas de California. El 27 de noviembre del mismo año, Dan White su principal oponente, un oficial de policía conservador a favor de los valores tradicionales, logra asesinarlo luego de varias amenazas, en un ayuntamiento de la ciudad tras cinco tiros a sangre fría.
Antes de ser asesinado, Harvey Milk, deja una cinta grabada como mensaje a su generación: “si una bala atraviesa mi cerebro, dejad que esa bala destruya las puertas de todos los armarios”. Fue reproducida el día de su funeral, junto a una congregación de jóvenes que lo acompañaron durante toda su lucha.
Este caso llevó a que la homofobia y el maltrato a los homosexuales se planteara abiertamente en los medios de comunicación, y llevó a Bill Clinton a intentar ampliar la protección federal por "crímenes de odio“ a homosexuales, mujeres y discapacitados. Este proyecto no salió adelante debido al rechazo de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Sin embargo, en mayo de 2007 hubo otra votación, en la cual sí se consiguió la mayoría necesaria para que esta legislación saliera adelante.
Casos como el de Harvey Milk se han encontrado en distintas partes del mundo, ya sean por discriminación laboral hacia personas de distinta orientación sexual u casos de Homofobia (prejuicio, odio, aversión contra homosexuales), como un caso que sucedió en Irán donde la homosexualidad tiene pena de muerte. En ese país, el 19 de julio de 2005, dos jóvenes (uno de ellos menor) Mahmoud Asgari y Ayaz Marhoni, recibieron 227 latigazos y fueron ahorcados en medio de una gran multitud de la ciudad de Mashhad por mantener relaciones homosexuales entre ellos.
A pesar de las violaciones a los derechos civiles que sufren personas de distinta orientación sexual, en varios países de América Latina como en Argentina, se han creado leyes para eliminar y sancionar la discriminación por orientación sexual. Permitiendo, en Uruguay por ejemplo, la Unión civil homosexual recibiendo los mismos derechos que el matrimonio.
Por Paloma Errecaborde



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